En el sureste permanecieron gran cantidad de mozárabes y moríscos romance-parlantes naturales del propio sureste, los suficientes como para que sus rasgos dialectales sobrevivieran hasta hoy día, y por supuesto, supervivencia en muchos rasgos gracias al reforzamiento valenciano, aragonés y catalán.
Pero esos rasgos dialectales dados por catalanes o valencianos ya estaban aquí antes de su llegada, por lo que no son "rasgos catalanes" sino "suresteños". (heredados de los dialectos ¿mozárabes?, ¿moríscos?, ¿de la latinia de oriente de al-Ándalus? ¿del romance de al-Andalus?)
Muchos se escudan, en un puñado de apellidos catalanes y valencianos. Lógico ¡si estamos al lao! También hay gran cantidad de apellidos aragoneses, castellanos, leoneses, gallegos, vascos, árabes, gitanos e incluso italianos.
Y por no recordar, los nombres que se ponían los musulmanes y judíos tras su conversión:
Un supuesto Alí Hammad Hussein Al-Ricotí se cambiaba el nombre a Martí LLeida i Balleste, y para que no lo reconocieran como judío o musulman converso, el nuevo Martí decía venir del norte, y por supuesto procuraba no hablar muy morísco, cosa muy facil porque por entonces, los dialectos romances se parecían mucho, y adoptar el catalán como lengua propia sólo suponía cambiar de acento y unas pocas palabras.
Algunos de estos rasgos presentes en el dialecto murciano atribuidos al catalán también se dan en algunos lugares de Andalucía, incluso en su parte oriental.
seseo
palatalización de L inicial
conservación de -ns-
conservación puntual de -mb-
masculinos en -e
ciertas conservaciónes de sordas intervocálicas
En varias voces sonido ELLE donde en castellano hay un sonido J suave o ronco.
En varias voces un sonido CHÉ donde en castellano habría JOTA (como en "panocha"
Voces que han perdido la vocal final por arabísmo.
Pérdida de consonantes finales
etc...
A la fin: ignoramos nuestra familia y buscamos nuestro orígen en casa del vecino.