Vestiglos tridimensionales, Sortilegios y hedonismo Invadieron mi mente Cuando me introduje en las cavernas Umbrías del subconsciente. El miedo me embargó Pues fui ubicado En el oscuro laberinto donde un día Encerré al Minotauro que asolaba Las praderas de mi alma. Su ataque fiero Me lanzó por el cieno, Me hizo su presa Y se tragó al ser humano que en mí había, Mas su triunfo lo mató... Sin sentimiento humano, Con presencia de cruel depredador Me lancé artero Y al Minotauro me tragué por dentro. No harta mi insaciabilidad, Me destrocé desde mi adentro, Y esparcí mis restos Por todo el firmamento...