tenía unos centavos y no me alcanzaba para el pasaje de vuelta a mi casa. la distancia a mi casa era cerca de una hora y media de camino en auto... no, no podía caminar luego de haber discutido con tanta gente con respecto a los trabajos... tuve que pensar y pensé en mendigar. vi a un señor con ojos de buena persona y me le acerqué. le pedí para mi pasaje y me respondió que no, que tenía lo justo... vi a una señora de cara bondadosa y me dijo, luego de pedirle, que le daba mucha lástima, que ya encontraría a una persona con el dinero para mi pasaje. y así la pasé de persona en persona hasta que no quedó nadie mas en la estación... tendré que andar, pensé. di un paso, luego otro y otro hasta que finalmente me decidí a caminar por el tiempo que fuera necesario... llegué a mi casa luego de mas de cinco horas caminando. ya mis padres estaban preocupados por mi retraso. entré y les expliqué mi problema del pasaje... rieron, rieron bastante... me di media vuelta y subí a mi cuarto. ya me disponía a bañarme cuando de uno de mis bolsillos saltó una moneda que era lo justo para mi pasaje... la cogí y la miré por mas de cinco minutos, luego, pensé que esa moneda me daría la suerte por el resto de mi vida y que jamás la movería de mi caja secreta.