Feirefiz     Fecha  21/01/2009 21:36 
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  Re: La taxa Camarae.   Admin: Borrar mensaje
 
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Interesante texto. Algunas preguntas a Saulo de Tarso:

1. ¿De dónde lo ha sacado?
2. ¿Quién lo escribió?
3. ¿Dónde puedo consultar la fuente?
4. ¿Qué significa?
5. ¿Qué tiene que ver con el Grial?

Una pregunta para cualquier otro eventual lector:

¿Se atreverá Saulodetarso a intentar responderme a estas preguntas y caer así en el más espantoso ridículo?
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               
 


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 Saulo de Tarso     Admin: Borrar mensaje Fecha  21/01/2009 23:17      Responder a este mensaje Volver al foro
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Re: La taxa Camarae.
Hay que ser ignorante para no conocerlo... No vine a dar clase.


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 Feirefiz     Admin: Borrar mensaje Fecha  22/01/2009 01:18      Responder a este mensaje Volver al foro
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Re: La taxa Camarae.
En realidad hay que ser ignorante para conocerlo. Porque yo sé muy bien, amiguito Saulitodetarsito, de dónde has sacado esta lista: tu profundísima fuente ya la hemos verificado otras veces, con el resultado ridículo que todos recordamos. Y ya veo que no tienes redaños para decirlo públicamente, pues a tu amigo P.R. ya lo he desenmascarado en ocasiones anteriores.

Es ese mismo P.R. el que, acorralado, en su página web intenta entre balbuceos y descalificaciones, responder a las objeciones sobre la autenticidad de dicha lista, y no es capaz de aducir más que un libro del siglo XIX que él sólo ha consultado en una edición del XX. No hay duda de que esa es la idea que tú, Saulitodetarsito, y tu amigo P.R. tenéis de una fuente fiable para un documento del siglo XVI. Nada de extrañar, pues cuando leo a P.R. tengo la impresión de que no ha pisado una biblioteca en su vida.

Listas auténticas parecidas a esta las he manejado yo con mis manos, Saulito, y no en referencias de tercera mano como las de P.R. sino en colecciones originales de los siglos XV y XVI (y huelga decirlo, en latín). Y cualquiera puede consultarlas en bibliotecas de fondo antiguo. La cuestión (aparte de que esta es probablemente un fraude, pues nadie aduce su fuente, cuando sería muy fácil hacerlo) es qué significa esta lista. Sospecho que tú, Saulito, no tienes ni idea.

Por eso ya ha quedado respondida mi última pregunta: Saulito, temeroso de caer de nuevo en el ridículo, no quiere responderme a estas sencillas preguntas:

1. ¿Quién escribió la lista?
2. ¿De dónde la ha sacado Saulito?
3. ¿Cuál es su fuente documental?
4. ¿Qué significa?


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 Saulo de Tarso.     Admin: Borrar mensaje Fecha  23/01/2009 00:14      Responder a este mensaje Volver al foro
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Re: La taxa Camarae.
Disculpa pero no entiendo absolutamente nada, he publicado este texto simple y llanamente porque me pareció interesante desde un punto de vista, la corrupción dentro de la iglesia católica y sus años de mayor apogeo.
Por otro lado, puedo llegar a imaginarme quien es P.R, ese al que dices tantas veces acorralaste pero te da miedo nombrar; cosa por otro lado comprensible puesto que este P.R al que tanto temes, a ti como a muchos mas de tu calaña a sido, es y sera capaz de haceros morder un bien merecido polvo, así como contar Las Mentiras Fundamentales De La Iglesia Católica, El Sexo Del Clero y pasando por La Pedofilia dentro de la Iglesia entre otros, temas muy escabrosos pero que por desgracia para la Iglesia tienen que salir a la luz y desde luego ser denunciados públicamente. El delincuente no deja de ser delincuente aún con sotana.

Después de haber presentado la Taxa Camarae en este foro, de entrada y como todo lector puede ver a simple golpe de vista, este que escribe ha sido asaltado por un individuo de lo mas pintoresco y gracioso, primero va de tonto, si no lo es... pues empiezo a tener serias dudas y seguramente no soy el único; después con todo su arrojo y arrogancia amenaza con el ridículo cuando el mas absoluto de los ridículos ya comenzó a hacerlo el mismo. A mi afirmación " Hay que ser ignorante para no conocerlo" el aduce " HAY QUE SER IGNORANTE PARA CONOCERLO" y a continuación da muestras con su verborrea y léxico mas depurado que no llega mas allá de ser lectura aprendida, de conocer perfectamente el texto que he publicado y no termina aquí, encima se pone a dar clases de lo muy bien que lo conoce... si quería hacer un chiste lo consiguió señor ignorante.

Ahora si, vallamos al tema que nos ocupa y dejemonos de bufones. La autenticidad del documento que presento a sido cuestionada y seguramente no hace falta que diga por quien; aparte de nuestro querido humorista, hasta que se documente fehacientemente habrá que tomarlo por dudoso. Ahora paso algunos datos sobre la vida del personaje al que se le adjudica.


(...)
Después de la muerte de Julio, el Cardenal Farnese salió del cónclave a la Plaza de San Pedro gritando "¡Balas! ¡Balas!" La multitud supo de inmediato lo que quería decir. Sabían que el Papa sería Giovanni de'Medici: palle, es decir "balas" eran un elemento prominente en el escudo de los Medici.
Giovanni de 'Medici se convirtió en el Papa León X (1513-21). También tuvo varios hijos bastardos, pero su sucesor en el papado fue Giuliano de'Medici, el hijo bastardo de su hermano que llegó al trono de San Pedro con el nombre de Clemente VII (1523-34).
Cuando lo eligieron, León le dijo a Giuliano, que era cardenal: "Dios nos ha dado el papado. Disfrutémoslo". Y ciertamente lo hizo. Incluso la Enciclopedia Católica admite que León X "consideraba la corte papal un centro de diversiones."
Los habitantes de Roma se sorprendieron un poco al saber que León X no había traído su amante a Roma, sino que, a pesar de tener un hijo ilegítimo, sus preferencias no estaban en la heterosexualidad. El estadista florentino Francesco Guicciardina dijo que el nuevo papa tenía apego excesivo a la carne, "en especial a placeres que por delicadeza no se pueden mencionar". Según Joseph McCabe, León X era "un sibarita burdo, frívolo y cínico, que probablemente se entrega al vicio de la homosexualidad en el Vaticano".
"Era muy afecto a la ociosidad, al placer y a los placeres carnales, y en consecuencia tuvo muchos hijos bastardos, a quienes nombró Duques, los hizo grandes Señores; e hizo que se casaran con mujeres de las mejores familias", según cuentan los relatos contemporáneos. Amaba a los jovencitos y al licor. También fue patrono de Miguel Ángel y Raphael.
Es posible que el origen de su homosexualidad sea el hecho de que desde su infancia lo encerraron en diversas abadías y prioratos. Lo nombraron abad a los siete años, a los once tomó posesión de la famosa Abadía de Monte Casino y a los trece ya era cardenal; el más joven de la historia, aunque Benedicto IX había llegado a Papa a los doce años.
Siendo Cardenal, inició el tipo de vida que tenía la intención de continuar. De inmediato empezó a vender indulgencias para enriquecer a su familia. Al parecer, fue discreto respecto a sus inclinaciones sexuales, y sólo "salieron a la luz" cuando llegó al papado. Pronto estas inclinaciones fueron evidentes. Su amigo y biógrafo, el Obispo Biovio, dijo abiertamente: "Tampoco estuvo libre de la desgracia ya que al parecer tenía un amor desordenado hacia algunos de sus camarlengos, que eran miembros de las familias más nobles de Italia, les hablaba con ternura y hacía bromas". Era obvio que había practicado la sodomía por años. Cuando lo eligieron, padecía úlceras crónicas en la espalda y tuvieron que llevarlo al cónclave en camilla.
Su coronación fue más como la de un Emperador que la de un Papa. El Cardenal Farnese puso la tiara papal en la cabeza de León X y dijo: "Recibe la tiara adornada con tres coronas y sabe que eres padre de príncipes y reyes, triunfador sobre todo el mundo en la tierra y Vicario de Nuestro Señor Jesucristo a quien se debe honor y gloria infinitos."
Más tarde León, vistiendo una túnica bordada en oro y cubierta de joyas, montó un caballo turco blanco para encabezar una procesión de 2500 tropas y 400 reyes, príncipes, prelados y nobles, a lo largo de una ruta adornada con banderas, adornos y estatuas de santos, entre las que se habían colocado estatuas de dioses romanos. Pasaron por el Foro Romano, el Coliseo y el Palacio Lateranense. Para esta procesión de su coronación, ordenó construir un arco con esta leyenda: "Marte ha reinado, Pallas le siguió, pero el reinado de Venus sigue por siempre".
Durante la noche hubo celebraciones y fuegos artificiales. Toda esta extravagancia le costó 100.000 ducados. Esa noche, celebró su coronación en privado con su amante Alfonso Petrucci de Siena, a quien León nombró cardenal.
León era generoso con las diversiones que proporcionaba a su amante. Era un gran cazador y un consumado gourmet, y tenía un coto de caza cerca de Roma para su uso exclusivo y el de los cardenales, el cual abarcaba diez millas cuadradas de bosque. A cualquier intruso que fuera encontrado ahí, se le cortaban las manos y los pies, se quemaba su casa y sus hijos eran vendidos como esclavos.
Le encantaba organizar bailes de máscaras para sus cardenales y sus damas, y ofrecía suntuosos banquetes en los que de los pudines salían jóvenes desnudos. Una comida, a la que asistió el embajador de Venecia, constó de sesenta y cinco platos, con tres platillos cada uno, servidos a una velocidad asombrosa.
"Apenas habíamos acabado de comer un delicioso platillo, cuando ponían ante nosotros otro plato", escribió su Excelencia, y todo se sirvió en vajillas finísimas, que su Eminencia poseía en gran cantidad. Al final de la comida, nos levantamos de la mesa que estaba repleta de deliciosos alimentos; el ambiente estaba lleno de los sonidos del concierto continuo que se tocaba tanto adentro como a la intemperie y con cada instrumento que se pudiera conseguir en Roma: flautines, clavicordios, liras de cuatro cuerdas, y las voces de un coro".
Los platillos incluían sesos de monos, lenguas de perico, peces vivos de Constantinopla, carne de simio, codorniz y ciervo, todo preparado con exquisitas salsas y servido con vinos aromáticos y fruta de tres continentes. León era inmensamente rico, así que se ahorraba el lavado de platos haciendo que las vajillas de plata se lanzaran al Tíber al terminarse cada platillo.
Adquirió la reputación de ser en extremo extravagante. Entre otras cosas, solía jugar a las cartas con sus cardenales y permitía que el público se sentara como espectador. Cada vez que ganaba una mano, lanzaba puñados de monedas de oro a la multitud. El costo de sus actividades culturales y militares, aunado a su gusto por ornamentos papales cada vez más caros, finalmente llevó a la tesorería papal a la quiebra.
León también era muy bromista. En una ocasión, hizo que cubrieran carroña con una salsa de sabor fuerte. Fingiendo que era un platillo papal, se lo sirvió a los pobres. Hizo que un sacerdote anciano llamado Barballo, que estaba orgulloso de sus malos versos, fuera nombrado poeta laureado. Después de otorgarle la corona de laurel, se hizo un desfile en su honor, y el viejo poeta iba montando un elefante blanco que el Rey de Portugal le había obsequiado al Papa.
León tenía un archivo con información sobre el mal comportamiento de otros con el propósito de chantajearlos. Una noche, un noble romano, Lorenzo Strozzi, invitó al Cardenal Cibó y a otros tres cardenales a una fiesta privada. Cuando los invitados llegaron, los hicieron entrar a una funeraria, llena de calaveras, cuerpos desnudos, sangre, cabezas de cerdo e instrumentos de tortura. Después fueron llevados a un opulento comedor donde meseras y meseros de excelente apariencia servían exquisitos platillos. Mientras comían, se divertían viendo payasos, bufones y músicos. El clímax de la noche fue un espectáculo presentado por Madre Mía, la prostituta más solicitada de Roma y su grupo.
A las 7 de la mañana del día siguiente, había un informe sobre la fiesta de Strozzi sobre el escritorio de León X. Mandó llamar a Cibó y le preguntó cuál era el origen de la expresión española "Madre Mía". ¿Se refería tal vez a la Madre de Cristo?, Aunque Cibó todavía estaba sufriendo una resaca, entendió lo que el Papa quería decir.
León también presentaba obras teatrales en su palacio, pero prefería comedias atrevidas y farsas más o menos indecentes a obras dramáticas serias. Uno de los autores de estas obras libertinas era un hombre importante de la Iglesia, el Cardenal Bibbiena.
En un carnaval de primavera, León produjo una obra teatral en la que aparecían ocho ermitaños y una "virgen". La mujer, desnuda, representaba a Venus, y los ermitaños se convertían en sus lujuriosos amantes, que después se asesinaban unos a otros por su amor.
"Es difícil juzgar qué deleita más a Su Santidad: los méritos de los eruditos o las artimaños de los necios", dijo Pietro Aretino, quien disfrutaba del patrocinio de León X. Es bien conocido como autor de obras pornográficas durante el Renacimiento, y se hizo famoso al escribir los sonetos que acompañarían a los dibujos de las 16 posturas sexuales conocidas hechas por Giuliano Romano, un talentoso discípulo de Raphael, que también es responsable de muchos de los frescos del Vaticano. Esta obra fue notoria en Roma en esa época. En 1516, Aretino escribió, en broma, un testamento sobre Hanno, el elefante favorito de León X, en el que heredaba los enormes genitales del animal a uno de los cardenales más lujuriosos del Papa.
Ese mismo año, cuando Roma se divertía al máximo, se realizó un capítulo general, que denunció los intolerables abusos de algunos abades que ignoraban toda obediencia a la regla del celibato y se atrevían a tener mujeres, con el pretexto de que las necesitaban para servicios domésticos. León X hizo un débil esfuerzo para reformar las cosas, prohibiendo la venta sistemática de licencias de concubinato al clero. Eso no ayudó. El artista renacentista, Benvenuto Cellini, que padecía sífilis, informó tristemente que "la enfermedad era muy común entre los sacerdotes".
León elevó la simonía a nuevas alturas, con el fin de conseguir fondos para su nuevo proyecto. Contra toda prudencia, decidió demoler la Basílica Celestina, que tenía 12 siglos de existencia, y construir una nueva. Aunque había 7000 prostitutas registradas en roma para una población de menos de 50000 habitantes, los burdeles del Papa no producían suficiente dinero. De modo que a León no le afectó vender puestos de cardenales a ateos, si podían cubrir el precio adecuado que era de 24.999 a 70000 ducados.
El amante de León, Alfonso Petrucci, no tuvo que pagar por su título, pero en cuanto fue nombrado cardenal, se dio cuenta que estaba solo a un paso del papado. Sobornó al médico florentino Battista de Vercelli para que envenenara a León, introduciéndole veneno en el ano mientras le operaba las hemorroides. Por desgracia, la policía secreta del Papa interceptó una nota en que se describía el plan. Bajo tortura, de Vercelli confesó y fue ahorcado, desollado y descuartizado.
Sabiendo que su numerito se había terminado, Petrucci huyó. Pero León mandó al embajador de España a decirle que le garantizaba salvoconducto si regresaba a Roma de inmediato. Petrucci cometió el error de aceptar. En cuanto llegó a Roma, León hizo que lo encerraran en el terrible calabozo de Sammarocco, en los sótanos del Castillo de Sant' Angelo. Todos los días lo torturaban en el potro. Cuando el embajador de España se quejó de que se había manchado su palabra de honor, ya que él había garantizado un salvoconducto a Petrucci, León le dijo: "No es necesario cumplir las promesas hechas a un envenenador".
En la confesión que hizo bajo tortura, Petrucci admitió: "En ocho ocasiones, yo el Cardenal Petrucci, fui al consistorio con una daga bajo mi ropa esperando la oportunidad para matar a de' Medici".
Petrucci fue condenado a muerte. Pero como el Papa no podía permitir que un cristiano pusiera un dedo sobre un príncipe de la Iglesia, hizo que un moro estrangulara a Petrucci. Con el debido respeto a su categoría, se utilizó una cuerda de seda color púrpura para acabar con su vida.
Se absolvió a otros cuatro cardenales que habían sido parte del complot, pero sólo después de presentar cuantiosas reparaciones. Después, León se confortó con un muchacho cantante llamado Solimando, que era nieto del sultán Mehmet, un turco que se apoderó de Constantinopla en 1453. El Padre de Solimando, que era nieto del Sultán Djem, que había sido asesinado por Alejandro VI por órdenes de su hermano el Sultán Bayezid.
Se decía que León X era ateo. Después de escuchar al Cardenal Bembo hablar sobre el gozoso mensaje de Nuestro Señor, León comentó que a lo largo de la historia había sido bien conocido para el mundo que la fábula de Cristo "ha producido ganancias para nosotros y nuestros asociados".
Esta actitud cínica hacia el papado fue la gota que derramó el vaso. Durante el reinado de León X, Martín Lutero clavó sus noventa y cinco tesis en la puerta de la iglesia de Wittenburg, denunciando la venta de indulgencias, la simonía y la corrupción. Después también se rebeló contra el celibato clerical.
Después de la muerte de León X, el holandés Adrián VI (1522-23) fue Papa por un breve período. En 1522, dijo en la asamblea de Nuremberg: "por muchos años, han ocurrido cosas abominables en la Silla de San Pedro, abusos en asuntos espirituales, transgresiones a los mandamientos, y todo aquí se ha pervertido con maldad". Pero después de ese breve y aburrido interludio, volvió la diversión. Clemente VII (1523-34) era "un bastardo, un envenenador, un sodomita, un adivinador, y un ladrón de iglesias". El cronista Paulus Jovius relata "diversas abominaciones".
Era el hijo bastardo de Guiliano de' Medici y su amante Fioretta. Al ser ilegítimo, no debió calificar para el papado, pero León X, que era su tío, resolvió el problema. Al igual que León X, Clemente VII era ateo y con todo descaro compró la elección distribuyendo 60.000 ducados entre los cardenales del cónclave. Tomó a una mujer negra como amante. El historiador italiano Gino Capponi la descibe como "una esclava mora o mulata". Era esposa de un arriero de mulas que trabajaba con una tía del Papa. Clemente tuvo un hijo con ella, Alessandro, que se convirtió en el primer Duque hereditario de Florencia, después de que Clemente aboliera la antigua constitución de esa ciudad. Los florentinos lo conocían como "El Moro" y la Enciclopedia Italiana dice que el color de su piel, sus labios y su pelo revelaban su origen africano. Así lo muestra el retrato que le hizo Bronzino, y Benvenuto Cellini, que trabajó para Alessandro, dice que todos sabían que Alessandro era hijo del Papa.

Este ültimo texto sobre la vida de León X, es original de la pagina www.pepe-rodriguez.com, el temido P.R. No dejen de visitarla.



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 Feirefiz     Admin: Borrar mensaje Fecha  23/01/2009 02:08      Responder a este mensaje Volver al foro
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Re: La taxa Camarae.
"Corrupción". ¿De dónde, en este texto, se desprende la corrupción? Explícanoslo, Saulito.

Por otro lado, Saulito, no tengo ningún miedo de mencionar al pobre Pepe Rodríguez, uno de los autores más desacreditados en el panorama actual. Si no lo hice antes, fue por caridad hacia ti, Saulito, pues pensé que te sentirías avergonzado, como cualquier persona dotada de una mínima cultura historiográfica, de que tu nombre apareciese vinculado al de Rodríguez, sobre todo en el sentido de que sea ésta la única fuente que puedas aducir para justificarte. Un libro de 1997, todo un prodigio de erudición histórica, Saulito.

Pues, en efecto, como muy bien escribí en mi anterior entrada HAY QUE SER IGNORANTE PARA CONOCERLO. Los eruditos y las personas cultas consultan literatura científica más o menos especializada, dotada de un mínimo de probidad intelectual. En tal literatura nunca se encontrarán con esta lista (a menos que estén haciendo un estudio sociológico sobre falsa historiografía, al estilo de la propaganda antisemita de los Protocolos de los Sabios de Sion y otros documentos fraudulentos, de sumo interés sociológico sobre cómo la gente sencilla de finales del siglo XX se deja engañar como chinos por falsos investigadores, sean estos secuaces de Baigent o simplemente Rodríguez). Sólo un ignorante, capaz de tomar por solvente a un falsario amarillista como Rodríguez, perderá su tiempo en leer tal basura. Así, pues, como decía, HAY QUE SER IGNORANTE PARA CONOCERLO.

Pero alguno podrá argüir: "Tú, Feirefiz, lo conoces; ¿no eres, pues, un ignorante?" Y la respuesta es: Sí, en cierto modo también yo lo soy. A Rodríguez sólo lo he llegado a conocer por mi obstinación en pretender mantener controversias serias en foros como este. En vez de discusiones sobre fuentes documentales, lo que me he encontrado es gente que me aduce como si fueran "auctoritates" a pánfilos como Brown, Baigent, Gardner, Atienza y, cómo no, Rodríguez. Así que, sin yo pretenderlo, me he vuelto un experto en estas memeces; y todavía me obstino en pensar que un individuo como Saulito, que se toma en serio al Rodríguez este, es susceptible de un debate racional y de darse cuenta de que ese texto, por ejemplo, no tiene ningún fundamento documental y, por tanto, no vale nada historiográficamente. Si seré iluso. Si seré ignorante.

La diferencia, claro, es que yo conozco a Rodríguez como un memo farsante; y Saulito se lo toma en serio. Es una diferencia notable.

Luego me mete un texto larguísimo sobre León X, que, por cierto, no ha sido nunca santo de mi devoción (ni de la Iglesia Católica, ciertamente). Curiosamente, sí lo fue de Erasmo de Rotterdam. He aquí una pequeña muestra del juicio que el famoso humanista emitió sobre León X:

"Saciados de interminables guerras, sería bueno que sintiésemos un poco de nostalgia por la paz. El estado de desolación en el que se encuentra el mundo lo urge; lo implora el mundo entero, cansado de males. Lo exige Cristo. Lo exhorta el Sumo Pontífice León, que está desempeñando en la tierra el papel de aquel pacífico Salomón que fue Jesucristo, cordero a la hora de hacer daño, león feroz contra todo aquello que se opone a la piedad; todas sus oraciones, sus plegarias, sus decisiones e iniciativas tienen el fin de reunir en una única concordia a los que están unidos en una misma fe. Así, trabaja para que la Iglesia sea poderosa no por sus riquezas y poder, sino por su propia virtud. Un compromiso bellísimo, digno de este héroe, descendiente de aquella ilustre casa de los Medici que, con sabiduría ciudadana y garantizando una paz duradera, dio ocasión a la ciudad de Florencia para florecer sin medida; aquella casa que era la roca inexpugnable de todas las buenas disciplinas. También a León le ha tocado un ánimo dulce y sereno y ha sido desde la cuna, como suele decirse, iniciado en las letras humanas y en el cultivo de las Musas más pacíficas. Educado entre los hombres más cultos y, si puedo expresarme así, en el seno de las Musas, ha llevado al solio pontificio una vida y un honor libre de toda culpa y nunca manchado por calumnia alguna, ni siquiera en una ciudad lujuriosa como Roma. León no se ha adueñado del solio pontificio, ha sido elevado a él para sorpresa ante todo de él mismo, casi nombrado por la voz de Dios, para que llevase socorro a un mundo devastado por una serie larguísima de guerras."

Este es el juicio de Erasmo de Rotterdam sobre León X. No lo he sacado de ningún refrito de algún librucho moderno ni me lo he bajado de internet, sino de una obra del propio Erasmo, que, al contrario que Saulito, no tengo dificultad en aducir: se trata de los "Adagia", "Dulce bellum inexpertis", que se puede consultar en cualquier edición, antigua o moderna; yo he usado la edición veneciana de 1508 de Aldo Manuzio, que se conserva en cierta biblioteca eclesiástica a la que tengo acceso; pero cualquiera puede encontrar otras muchas, pues es una obra muy famosa.

Y muy bella. Recomiendo su lectura, en particular la de este "Dulce bellum inexpertis", que es uno de los más hermosos manifiestos pacifistas de la Historia, en el que el elogio de León X no es más que una breve sección casi al final.

En todo caso, fácil es juzgar entre el refrito de Saulito, amarillsimo anticatólico, bajado de la página de Pepe Rodríguez, cómo no, a ver si se creen que Saulito se ha molestado en consultar alguna enciclopedia digna; y el jucio sobre el mismo personaje emitido por uno de los más excelsos humanistas de su tiempo.

Pero la cosa no tiene mayor importancia. Por lo que a mí respecta, León X pudo ser un maricón y un putero, amén de un ladrón; me importa un bledo, lo digo sinceramente. La cuestión es si Saulito sabe o no qué significan las listas llamadas "Taxa camerae apostolicae", las verdaderas, no el fraude copiado por Pepe Rodríguez (ni siquiera tiene imaginación para inventarlo él), que, formalmente, se parecen mucho a la que él aduce. Siguen, pues, en pie las siguientes cuestiones, que Saulito no quiere responder:

1. ¿Qué fuente documental atestigua la lista en cuestión?
2. ¿Qué significa?

(N.B.: implícitamente ha respondido, sin querer, Saulito a dos de mis preguntas: ha reconocido que la lista la ha sacado del bodrio de Pepe Rodríguez, y, al referirse a León X, le ha atribuido la autoría; se sigue una pregunta, en el fondo idéntica a la 1:

3. ¿En qué se funda Pepe Rodríguez para atribuir la lista a León X?

Que responda Saulito, él, que tanto sabe, con esos libros tan profundos que lee.


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