>Merindad de Liébana y Pernía > >ALTAMIRA. Revista del Centro de Estudios Montañeses. TOMO LXVIII Año 2005 > >LA MERINDAD DE LIÉBANA Y PERNÍA. APUNTE HISTÓRICO. > >LAURENTINO RUESGA HERREROS >Dr. Ingeniero Indusrtrial >Centro de Estudios Montañeses > >Ahora que tanto abundan los buscadores del “hecho diferencial” resulta casi anacrónico escribir sobre acontecimientos que en lugar de alejarnos nos acercan a otras regiones. No obstante, aceptaremos el riesgo de obtener ese calificativo, ya que vamos a referir aquí algunos hechos históricos, relativos a la MERINDAT DE LIEUANA ET PERNÍA, que en el pasado han avalado la coincidencia de intereses territoriales, económicos y administrativos entre Liébana y nuestros vecinos del Sur, representados en este caso por la comarca de la montaña palentina conocida como La Pernía, nombre hoy que se aplica sólo a una parte del territorio que abarcaba en la antigüedad. Para mejor interpretar la continuación de este escrito conviene hacer aquí la observación siguiente: el primitivo nombre que se daba a este comarca era el de Piedras Negras( Petras Nigras en la discutida Itación de Wamba); el apelativo Pernía se generalizó en el siglo XII, aunque ya en un documento del Cartulario de Piasca de 1125 figuraba ese nombre. Como podemos ver, ambos apelativos se superponen en el tiempo y hay que esperar hasta la plena vigencia de la Merindad de Liébana y Pernía, para que este último apelativo se imponga definitivamente. > >Geográficamente, la Merindad de Liébana y Pernía tenía una extensión que Gonzalo Martínez Díez evalúa en 1295 km2 en su “Estudio Crítico” del Libro Becerro de las Behetrías de Castilla, publicado en 1981 por el Centro de Estudios “San Isidoro” de León. Liébana ocupaba 648 km2, la Pernía 638 y Llávanes (León), unos 9 km2. En Liébana la Merindad comprendía (según el estudio de Martínez Díez) los actuales Ayuntamientos de Vega de Liébana, Pesagüero, Camaleño, Potes, Castro Cillórigo y Cabezón de Liébana, así como el de Polaciones en el valle de igual nombre. En Pernía la Merindad ocupaba los 18 Ayuntamientos que existían en 1981 (hoy día varios de ellos se han unificado), además de parte de los términos de Salinas de Pisuerga y San Cebrían de Mudá que nuestra merindad compartía con la de Aguilar de Campóo. Y como ya hemos apuntado hay que añadir también el término de Llánaves de la Reina en la actual Provincia de León. > >Todos estos datos se refieren a la primera mitad del siglo XIV, época en que se redactó el libro Becerro de las Behetrías Aunque no parece que variase substancialmente la extensión de la Merindad durante el tiempo de vigencia de la misma. >El nacimiento de esta Merindad es algo impreciso en su motivación, aunque la asociación de Liébana y Pernía se explica sin dificultad, pues como veremos más adelante los destinos de estas dos comarcas han estado hermanados desde muy antiguo. >La instauración de las primeras Merindades en Castilla parece tener su origen en el Reinado de Alfonso VI. Sin embargo nuestra Merindad es posterior a este reinado pues el primer merino del Rey que encontramos documentado es Lop Díaz de Fitero, que en 11983 confirma juntos a los condes Fernando y Gonzalo Roiz un documento existente en el Cartulario de Santo Toribio. Tanto en este cartulario como el de Santa María de Piasca figuran continuamente los merinos del Rey confirmando documentos hasta finales del siglo XIII. >En el libro titulado La Liébana, una aproximación histórica (editado en 1996 por el IES Jesús de Monasterio), J. Baró Pazos hace referencia a una Real Cédula de 1402 en la que Enrique III concede al merino de Liébana y Pernía, jurisdicción independiente de la Justicia de Asturias y Campóo. Esta Real Cédula parece justificada por el hecho de que en aquella época la casa de la Vega y Mendoza tenía el señorío sobre el conjunto de Asturias de Santillana, Pernía, Liébana y Campóo, con lo cual parecen posibles las interferencias entre estas jurisdicciones a la hora de administrar justicia. > >Se ha dicho que el merino del rey sustituyó a partir de mediados del siglo XIII al “tenente” o al “comes” en el regimiento de los diversos distritos administrativos en que se dividía una región. Sin embargo esto no es cierto en todos los casos, pues en nuestra Merindad los merinos Mayores o del Rey aparecen en muchos documentos subordinados en orden jerárquico a los titulares del señorío o mandato en estas tierras. Citaremos los ejemplos de: Gonzalo Roiz Girón (1194-1231), mayordomo del Rey y señor de toda Liébana y Pernía; Alvar Fernández (1244), “tenente” en Liébana, Rodrigo Gonzálvez (1236-1253), mayordomo del Rey y “tenente” en Liébana y Pernía: Pedro de Guzmán (1258-1267), Adelantado del Rey en Castilla y señor de Liébana y Pernía; Infante D. Fernando de la Cerda (1271) ;Infante D.Pedro (1316). Los años indicados son los que figuran en los correspondientes documentos de los Cartularios de Santo Toribio y/o Santa María de Piasca. A los casos de los mandatarios que hemos señalado podemos añadir los de otros dignatarios más conocidos, como son el caso del Infante Don Tello (hijo natural de Alfonso XI) o los de su hijo Juan Téllez o el de Doña Leonor de la Vega. Un hecho curioso y no fácil de explicar es que en el Archivo de Santillana del Mar, en un documento de 1396, aparece Antón García de Baeza como corregidor del Rey en las merindades de Asturias de Santillana, Campóo, Liébana y Pernía; lo cual parece confirmar que ya desde el final del siglo XIV el poder señorial en Liébana y Pernía comienza a apoyarse en la figura administrativa de los corregidores. Aunque como indica J.Baró Pazos, en el libro ya citado anteriormente, habría que esperar aún bastantes años hasta que el cargo de corregidor de afianzase en estos territorios. > >Es también de advertir que los nombres de todos los merinos del Rey para Liébana y Pernía, hasta finales del siglo XIII, figuran en los documentos de esa época contenidos en los cartularios de Santa María de Piasca y Santo Toribio. >El final de la unidad jurisdiccional entre Liébana y Pernía viene determinado, en nuestra opinión, por estos dos hechos: disputas por la herencia del señorío de estas comarcas entre las casas de Manrique y de la Vega Mendoza y concesión regia de la jurisdicción temporal sobre el territorio de Pernía a los obispos de Palencia. > >Ya en 1369 el Infante Don Tello es confirmado como señor de Liébana, Pernía, Campóo, Aguilar y Castañeda por su hermano el rey Enrique II y esa circunstancia iba a desvirtuar un poco el protagonismo de la merindad de Liébana y Pernía como figura administrativa y judicial. Juan Téllez, el hijo de Don Tello, hereda estos señoríos y casado con Doña Leonor de la Vega, muere en la batalla de Aljubarrota. Su viuda casa con Diego Hurtado de Mendoza, Almirante de Castilla. >Los herederos de ambos matrimonios (Casa de los Manrique y de la Vega y Mendoza, respectivamente) van a ser protagonistas de una larga y compleja disputa por los derechos al señorío sobre Liébana y Pernía. >A la muerte de Juan Téllez hereda el señorío su primogénito Juan el Mozo que muere de niño y entonces, por haber sido una concesión regia, el señorio vuelve a la corona. >Después, el rey Don Enrique III donó las merindades de Liébana, Pernía y Campóo al almirante Diego Hurtado de Mendoza, por privilegio fechado en 1395. > >Una exposición completa de los avatares y testificaciones divergentes que hubo durante la larga disputa entre los herederos de los dos matrimonios de Doña Leonor, nos llevaría lejos del propósito de este escrito. Pero simplificando, podemos decir que esencialmente los Manrique basaban sus derechos en que esos territorios pertenecían a Juan Téllez y ellos eran sus herederos. En tanto, los descendientes de la casa de la Vega y Mendoza, argumentaban que el Almirante había recibido esas tierras de privilegio del rey Enrique III, tal como ya hemos apuntado. >El pleito se resuelve a favor de la Casa de la Vega y Mendoza en 1445, cuando el rey Don Juan III confirma en Arévalo la carta ejecutoria que en ese sentido había sido dada en Medina del Campo en ese mismo año. >En lo que representa particularmente a la Pernía, ya hemos apuntado que para estas fechas existía un tercer estamento que aspiraba, a título de condado, a la jurisdicción temporal sobre ese territorio. >En efecto, en 1410 el obispo de Palencia, Sancho de Rojas, participó en la conquista de Antequera, con tropas de Cervera y Aguilar, donde tuvo un protagonismo destacado. Aunque este obispo prestó otros servicios a la Corona parece ser que fue por su acción en Antequera por lo que se concedió a los obispos de Palencia el título de Conde de Pernía, en tiempos del Rey Juan II; aunque el título fuera utilizado por primera vez por el obispo Don Gutierre de la Cueva hacia el año 1461. > >Debido a la concesiòn de este título, cuando en 1510 el 2º Marqués de Aguilar, Luis Fernández de Manrique, pone nueva demanda al Duque del Infantado, lo hace por el señorío de Liébana y Campóo pero no por el de Pernía, pues al parecer el demandante da por hecho que este último pertenece a los obispos de Palencia. Pero el reparto de potestades no debió quedar del todo claro, pues todavía en 1541 tiene lugar una concordia entre Iñigo López de Mendoza, IV Duque del Infantado, y el obispo de Palencia, Luis Cabeza de Vaca, sobre la jurisdicción civil y criminal en los valles de Pernía, Bedoya y Polaciones. >Como consencuencia de esta compleja controversia por los derechos de señorío sobre Liébana y Pernía, ocurre que hacia la mitad del siglo XV desaparece, al menos en la práctica, la figura de unidad administrativa de las dos comarcas que formaron la Merindad de Liébana y Pernía, merindad que habría durado casi dos siglos y medio, desde finales del siglo XII. Pero esto no quiere decir que antes y después, ambos territorios no hayan estado vinculados entre sí. > >Así, vemos que ya en el pacto fundacional del Monasterio de San Pedro y San Pablo de Nauroba (en Liébana, cerca de Potes), del año 818, se incorporan posesiones en Herbaria (Cervera de Pisuerga), Erberliare (Arbejal), y Resouba (Resoba), localidades pertenecientes al territorio que después sería la Pernía. García Guinea en su libro El Románico en Santander dice textualmente: “hay que suponer que estos núcleos de población están en directa relación con Liébana”. Además, algunos autores admiten la posibilidad de que tal vez en esa época gobernaban en Liébana y Pernía el conde Nuño Nuñez y la condesa Argilo, los otorgantes de la carta puebla a Brañosera en el 824. >Y en el año 932, en un documento perteneciente al cartulario de la Abadía de Lebanza en Palencia, se refiere cómo Alfonso y Justa, condes de Liébana y Peñas Negras (recordemos que este es el nombre antiguo de la Pernía), otorgan a esa Abadía propiedades e iglesias situadas en un amplio territorio que abarcaba lo que más tarde sería la Merindad de Liébana y Pernía. > >En la época en que el condado de Saldaña tuvo un destacado protagonismo en la rivalidad de León y Castilla, varios de sus condes ejercieron jurisdicción desde las tierras del sur de Saldaña hasta las lebaniegas, circuscripción geógrafica que incluía la Pernía. Casos de Gómez Muñoz y García Gómez. No hay que olvidar que Diego Muñoz, primero conde de Saldaña fue hijo de Munio y Gelatruda, de la nobleza lebaniega. García Guinea, en su Románico en Santander dice :”Saldaña es hija de gentes y poderes que cruzan los montes cantábricos para extenderse por las cuencas del Carrión y del Pisuerga”. > >El último Conde de Saldaña con jurisdicción sobre Liébana que figura documentado (Cartulario de Piasca, año 1085) es Pedro Ansúrez. Pero después de esa fecha y hasta la aparición de la Merindad, figuran también documentados algunos condes con potestad conjunta sobre Liébana y Pernía. Casos del conde Rodrigo González de Lara (Cartularios de Piasca y Santo Toribio, años 1120-1129) y del conde Gómez González de Manzanedo (cartulario de Piasca, año 1162). Aunque durante este periodo existieron otros dignatarios con potestad conjunta sobre Liébana y Pernía, no citaremos más ejemplos para no restar fluidez a nuestro relato. > >Hemos vito en los párrafos precedentes que aún antes de crearse la Merindad, existió con mucha frecuencia comunidad jurisdiccional y de intereses entre Liébana y Pernía. Y ocurre también que después de su separación administrativa, ambas comarcas no se desvinculan totalmente. Lo prueba, por ejemplo, un documento existente, relativo a un pleito promovido por la villa de Becerril de Campos y el Honrado Concejo de la Mesta contra “veinte y quatro Concejos de Pernía” y ocho concejos de la “Provincia de Liébana”, sobre la posesión de los “Valdíos de Pineda”; el pleito fue sentenciado en “Vista y Revista”, en 1578, por la Real Chancillería de Valladolid, “amparando a dichos Concejos en la posesión, uso y aprovechamiento de poder pastar en dichos Valdios de Pineda”. De muchos años después (1744) existe una Escriptura de Transacción, Venta Real y Privilegio de los Términos Valdíos de Pineda, del año 1744, a favor de los “veinticuatro concejos llamados de Pernía y los diez y siete de la Provincia de Liébana”. Recordemos que el término de Pineda se encuentra situado en la cuenca alta del río Carrión. Vemos pues, que aún después de la desaparición de la Merindad de Liébana y Pernía, la afinidad territorial y de intereses entre esas dos comarcas siendo válida durante mucho tiempo. > >Es interesante observar, que en lo referente a la jurisdicción eclesiástica, también esas dos comarcas ha seguido caminos paralelos, casi desde la restauración del obispado de Palencia en 1033, por el rey Sancho el Mayor. De 1181 existe un privilegio rodado que recoge la donación que hizo Alfonso VIII, al obispo y cabildo de Palencia de las iglesias y villas de Bárago, Valmeo, Viñón, Castro y Bedoya, pertenecientes a Liébana (Archivo de la Catedral de Palencia). No sabemos si alguna más de las parroquias lebaniegas dependía ya de la sede palentina, en tanto que el resto pertenecía a la diócesis de León. En la Pernía se vivía otra situación semejante, y este reparto de la jurisdicción de los obispados de León y Palencia, sobre las iglesias y villas de Liébana y Pernía, se mantiene con algunas variaciones, hasta 1855, cuando se acomodó la jurisdicción eclesiástica a la división administrativa civil. Recordemos que hasta la creación del Obispado de Santander en 1754, la actual provincia de Cantabria dependía del arzobispado de Burgos, excepto Liébana. >Resumiendo: por lo dicho en los párrafos precedentes vemos que entre Liébana y Pernía ha existido durante más de nueve siglos una cierta comunidad de intereses y de algún modo ha perdurado igualmente ese periodo una aproximación administrativa entre ambas comarcas. Y pensamos que esa afinidad entre Liébana y Pernía, que hemos tratado de explicar en estos apuntes, sirve sin duda, para enriquecer la historia de cada una de estas comunidades. > >APÉNDICE > >Relación de Merinos Mayores (del Rey) habidos en la MERINDAD DE LIÉBANA Y PERNÍA hasta finales del siglo XIII y que figuran en los documentos de los cartularios de Santo Toribio y Santa María de Piasca. Las fechas indicadas son las correspondientes a esos documentos. > >•Lop Díaz de Fitero (1181,1191) >•Pedro Quevedo (1192) >•Diego López (1194) >•Petro Gasie (1195) >•Gutierre Díaz (1199,124) >•Gome Petriz (1120) >•García Rodríguez Barba (1212) >•Pedro Fernández (1212,1213,1214) >•Ordoño Martín (1215,1216) >•Gundisalvo Petri de Arniellas (1219,1220) >•Fernando Ladrón (1221,1223) >•Gonzalvo Gonzálvez de Zaballos (1225) >•Garci Gonzálvez (1228) >•Joan Qrebayta (1229) >•Juan Piliella (1231,1232) >•Don Muriel (1239) >•Sancho Sánchez (1243) >•Ferrant González (1243,1247, 1248, 1253, 1257) >•García Ordoñez (1261,1262, 1263,1266, 1267) >•Pedro Royz de Lamadrid (1285) > >Mandantes con potestad conjunta sobre Liébana y Pernía, que figuran en los cartularios de Piasca y Santo Toribio desde el inicio de la Merindad hasta finales del siglo XIII. Las fechas indicadas corresponden a esos mismos documentos. > >•Condes Fernando y Gonzalo Royz en Liébana, Peñas Negras (Pernía) y Cerver (1178,1181). Al parecer, el final de su mandato viene a coincidir, aproximadamente, con la instauración de la Merindad de Liébana y Pernía. >•Gonzalo Rodríguez, “tenente curiam regis” en Liébana y Pernía. Figura en documentos desde 1212 a 1231. >•Rodrigo González de Girón , Señor de Liébana, Pernía y Asturias. Figura en documentos desde 1236 a 1243. >•Don Diego, “tenente” en Liébana y Pernía (1239) >•Roy Gonçalvez, “tenente” en Liébana y Pernía (1243) (debe ser el Roy precedente) >•Alvaro Fernández,”tenente” en Liébana y Pernía (1249) >•Diego Rodríguez, señor de Liébana y Pernía (1253) >•Pedro Guzmán, Mayordomo del Rey y señor de Liébana y Pernía. Figua en documentos desde 1260 a 1264. > >Desafortunadamente los cartularios de Santa María de Piasca y Santo Toribio (y el de Santa María de Lebanza) no contienen documentos confirmados por los merinos con posterioridad al final del siglo XIII, lo cúal impide completar las relaciones anteriores hasta el fin de la Merindad de Liébana y Pernía. >