Re: Hablando mejor ante gente que no conoces (experimento)
Publicidad
Hola Gus!.
Me gusta lo que has escrito porque me veo a mí mismo reflejado, describes cómo era yo hace unos años. Menos mal que he mejorado. Me llama la atención que repareis en que "hay que ser valiente". Amigo, no has de ser valiente. El que no tiene miedo no es valiente, el que no tiene miedo es idiota. El miedo forma parte de nosotros, viene grabado en nuestros genes desde hace miles de años, sentimos miedo ante cosas absurdas que, si las piensas desde un punto de vista racional, reconoces que no han de asustarte, por ejemplo: hablar con desconocidos.
Cuando tengo que hacer algo lo hago, no me paro a pensar en si me da miedo o no. Como mucho me dejo inundar por la alegría de sentir miedo, porque las hormonas que tu cerebro está generando van a lograr que actúes de una forma más eficaz. Juegan a tu favor.
Gus, ¿te crees peor por sentir miedo? no lo eres. ¿Crees que el miedo es motivo para no hablar con desconocidos? no lo es. ¿Crees que necesitas ser valiente para hablar con desconocidos? no, no lo necesitas. Si crees que tu vida va a ser mejor conociendo a gente que ahora no conoces no te permitas limitarte a esperar que la vida de brinde esa oportunidad, cógela tú.
No te pares a esperar un momento en el que no sientas miedo. ¿Necesitas permiso para sentir miedo? está bien, yo te doy permiso.
Ahora olvídate de pensamientos obsoletos y erroneos como "sentirte culpable" por no dar la respuesta que CREES que la otra persona QUIERE oir. Si eres una buena persona y tus intenciones son sanas JAMÁS existirá un pecado que haya de remorder tu conciencia. La culpabilidad está sólo en tu cabeza, es un pensamiento, es algo que ni siquiera existe. Por favor, no permitas que algo que no existe te amargue la tarde :)
Gus, en serio, olvídate de tonterías como "hay que ser uno mismo, de forma que si soy así y me siento mal por ello seguiré siendo así". Eres lo que quieres ser. Imagina que ves una oferta de trabajo, es el trabajo de tus sueños: ¿Eres el que piensa "no soy lo bastante bueno, además hablo mal, nunca tendré ese trabajo"? ¿Eres el que piensa "quiero ese trabajo, así que voy a formarme hasta que se den cuenta de que soy lo que necesitan"?
En ambos casos, tú decides lo que quieres ser.
Contestando a tu pregunta, hace unos pocos años era un tío introvertido, que leía mucho y hablaba poco, pálido y muy delgado. Ahora soy un tío extrovertido que sale mucho, que se esculpe el cuerpo en un gimnasio y se broncea en una lámpara.
¿Soy dos personas distintas? no, soy lo que quiero ser al igual que tú eres lo que quieres ser. Trabaja en forjar tu espíritu, pórtate como lo que quieres ser hasta que lo seas. Nuestra forma de ser la forjamos igual que haciendo pesas en un gimnasio.
Gus, no naces siendo un muermo que no habla y se pasa el día viendo la tele ni naces siendo un príncipe azul que hace feliz a quien se le acerca, cada uno ha de decidir lo que quiere ser y ponerse manos a la obra.
Me gusta muchísimo lo que has escrito porque estás formulando en ello una pregunta clave a la que yo no había respondido:
"¿Hemos de actuar para que funcione el experimento que describí?" La respuesta es un rotundo NO. Tienes que trabajar en reprogramar tu mente, en que vas a dejar de ser esa persona introvertida que se esfuerza para poder contestar a alguien y vas a convertirte en alguien extrovertido que al rodearse de gente se relaja y se carga de energía. En convertirte en una persona que hace sentirse bien a los demás con su simple presencia, en esa persona que las madres quieren para sus hijas, en todo aquello que hayas querido ser.
Ya dije que esto era difícil y requería un precio, ese precio no es salir y hablar, ese precio es convertirte en lo que quieres ser. Es ser mejor persona.
¿Necesitas aceptar que eres una persona que habla mal y que se siente mal? ¿necesitas aceptar que los que te rodean han de aceptarte para que te sientas menos mal? Demasiadas aceptaciones, mejórate a ti mismo desde ya hasta que seas como quieres ser y entonces sólamente tendrás que aceptarte tal y como eres, sin tener luego que superar cosas.
No importa lo que eres, importa aquello que quieres ser y lo que haces para conseguirlo.