Foro sobre Arturo Pérez Reverte
Un lugar de encuentro donde "discutir" sobre la obra del escritor Arturo Pérez Reverte

Mio Cid escribió el día 16/05/2005 a las 22:19 Admin: Borrar 	mensaje
E Mail
WEB Personal

Responder

Primera parte. Un Q

FRAGMENTO DEL CAPÍTULO XXXI (1ª Parte)
De los sabrosos razonamientos que pasaron entre don Quijote y Sancho Panza, su escudero, con otros sucesos.

- Mira, Sancho, colega -respondió Don Quijote-, si el consejo que me das de que me case es porque sea luego político importante en matando la cultura y tenga cómodo para poder hacerte mercedes y darte así lo prometido, hágote saber que sin casarme podré cumplir tu deseo muy fácilmente, pse, que yo soy español, ¿oyes?, gano batallas antes de empezar y después mucha tela que cortar, que ni con llave me cierran el sepulcro. Y luego, la boda, pues vale, hideputa mantecoso, sin faralae, en la playa de Cartago brindando con vino de Anjou que diría Maquet. Que ya sabes tú que el reino es fácil de conseguir parte, y yo reparto como me sale del ciruelo luego.
- Eso está bien –respondió Sancho-, pero mire su mesié que la escoja como buen cazador de liros, porque si no me contentare la vivienda de 30 metros, pueda embarcar a mis afroamericanos afroamericanas vasallos vasallas y hacer de ellos lo que ya he dicho. Y vuestro mesié no se cure de ir por ahora a ver a mi señora dulcinea, sino vaya a por esa culturilla bolañil, y concluyamos este negocio; que por dios y como dijo el padre Arregui se me asienta que ha de ser de mucha honra y de mucho provecho.
- Diantre, Sanchullo – dijo don Quijote- lo clavaste, pardiez., y que habré de tomar tu consejo en cuanto el ir antes a ver a la princesa Menchu que a Dulcinea. Recuerdo el refrán, a la mujer y al viento, con mucho tiento; que Dulci no juega limpio, pues ninguna lo hace, pero la muy perra es guapísima, como todas. Y no te me vayas de la boca a nadie, y menos a esos foreros que todo lo tratan, de lo que aquí hemos departido y tratado; que pues Dulci es tan recatada, que no quiere se sepan sus pensamientos, no será bien que yo ni otro por mí los descubra.
- Oh, lala, ¿dudáis de mua? Pero si eso es así –dijo Sancho-, ¿cómo lo hace su chevalier para que todos los gilipuas se vayan a presentar a mi señora Dulcinea, silbando Noche de samba en Puerto España, siendo esto firma de su nombre que la flirtea y que es su enamorado? Ysi por cojones que los que fueren han de bajarse los pantalones y decir que van de parte de vuestro mesié a dalle la obediencia, ¿cómo coño se pueden encubrir los pensamientos de entrambos?
- ¡Oh, qué necio y qué simple eres, Sanchito el de la ESO!- dijo don Quijote-, ¿Tú no ves, tontolhaba soplapuas, que todo eso redunda en su mayor ensalzamiento? Porque has de saber que en esto de la intelectualidad es gran honra tener un caché de muchos libros del Marías, de grandes honores literarios, que la sirvan, sin que se extiendan más sus pensamientos que a cero, a la paja de servirla por sólo ser ella quien es, sin esperar otro premio de sus muchos y buenos deseos sino que ella se contente de tenerlos y creer que sabe mucho.
- Con esa manera de amugg –dijo Sancho- he oído yo que es el hombre de a bordo quien hace a la mujer mala, sin que nos mueva esperanza de gloria o ñoñerias, cuchi cuchi cielito y tal y cual, bu bu bu, aunque yo le querría amar y servir por lo que pudiese.
- ¡Mecagüento, que el diablo te hizo un relamido hijo de la gran puta –dijo don Quijote-, y qué de gilipolleces dices a las veces! No parece sino que has estudiado!
- Pues a fe mía que me enseñó Maravall, y se dijo que los libros gastan ese tipo de bromas. Y cuada cual tiene el diablo que merece.

A esto les dio voces maese Nicolás que esperasen un poco, las cosas de palacio..., que querían detenerse a beber en una fontecilla que allí estaba a 4º 51’ este. Detúvose don Quijote, con el refocilo de Sancho, que ya estaba cansado de seguir la LBMFMCF: Ley de bailar con la más fea y mentir como francés, y temía no le cogiese el jefe a palabras; porque, puesto que él sabia que la tal Dulci era una labradora del Estado Monárquico de Naciones Plurilingües Federal y Republicano Según y Cómo, no la había visto en toda su puta y triste vida.

Habíase en este tiempo vestido Raúl los vestidos que Luisa traía cuando la hallaron, que, aunque no eran muy buenos, ya les gustaría desfilar con ellos a muchas ministras. Apeáronse junto a la fuente, y con lo que el cura se acomodó en La Gallinita de Cai satisficieron, aunque poco, la mucha hambre que todos traían.

Estando en esto, con una sonrisa tan simpática como la de un tiburón blanco al que acaban de contarle un chiste de náufragos, acertó a pasar por allí un muchacho con mochila que iba de camino, el cual, poniéndose a mirar con mucha atención a los lasque en la fuente estaban, de allí a poco arremetió a Don Quijote, plas plas sssss abrazándole por las piernas, bua bua bua llorando como un soldado de hoy que para eso les pagan, y dijo:
- ¡La puta, mesié! ¿No me conocé pas tua a mua? Míreme bien, bua bua bua, coño, bua bua bua, que yo soy aquel hideputa Manolo Jarales, aradero, que je quité al su mesié del arbré donde estaba até.

Reconocióle Don Quijote, y asióle por la mano. Reía entre dientes, como un lobo cruel, cuando inclinó la cabeza y dijo:
- Nox atra cava cirumvolat umbra

NOTA DEL EDITOR: Aún le debo un homenaje a todos aquellos autores que me hicieron adentrarme en un mundo paralelo, a aquellas páginas que me hicieron emocionarme, a las otras que me enternecieron, o a aquellas que me hicieron vibrar. Me queda por hacer el elogio a los Salgari, Dumas, y tantos otros, me queda demostrar cuántos Enrique Lagardère, cuántos d’Artagnanes, o cuántas hijas de corsario vivieron y viven en mí. A ellos les debo lo que soy, y, como a ellos, a Don Arturo, quien consigue hacerme feliz, olvidarme de este triste e irritable mundo que nos rodea cada vez que leo una página suya. Y, cómo no, a mi padre, quien me adentró en todos ellos, y a quién , un poco más tarde, fui yo quien le hice admirar a mi amigo, pues así lo puedo considerar, Arturo Pérez Reverte.
Ya que estoy, debería daros las gracias a todos vosotros también, aunque sé que caigo en la blandura, por recordarme estas cosas cada día.


( 10 respuestas en total para este mensaje )
Árbol de respuestas para este mensaje:



Volver al listado general de mensajes

Respuesta al mensaje: "Primera parte. Un Q" de Mio Cid


Tu Nombre
Tu EMail
Tema/Título
Tu Careto
Dirección a tu Web
Deseo recibir un EMail cuando mi mensaje sea contestado
Mensaje