feria del libro
"El trabajo de periodista se parece al de espía pero con menos glamour" El escritor y periodista Juan José Téllez presentó en la Feria del Libro 'Gibraltar en el tiempo de los espías', publicado por la Fundación Lara

jesus marin en el baluarte. Juan José Téllez y Óscar Lobato, durante la presentación de 'Gibraltar en el tiempo de los espías'.
Ian Fleming, un espía que se inspiró en su labor en la Roca
AIDA R. AGRASO @ Envíe esta noticia a un amigo
cádiz. Anda siempre Juan José Téllez metido en tantos proyectos como facetas tiene el saber. Es autor de libros de flamenco, de ensayos, de poesía o de una esperada novela del oeste para la que se ha preparado con esmero. Es quizá ésta una de las cualidades de este escritor polivalente y dotado con el asombroso don de la ubicuidad: la curiosidad ante la vida, las ganas de exprimirla y de absorber de ella todo lo que le puede dar. De querer saber y de luego querer contarlo. Esto, unido a su no menos asombrosa capacidad de multiplicar su tiempo por infinito, hace que no suela fallar a sus citas, en este caso con los lectores. Ayer entraba junto al no menos periodista Óscar Lobato en el Baluarte de la Candelaria, donde se celebra la Feria del Libro de su Cádiz para presentar su nuevo libro, Gibraltar en el tiempo de los espías, en el que se narran diversos episodios dignos de una novela vividos en la Roca. "Siempre digo que el trabajo del periodista se parece mucho al de espía, pero con menos glamour", dice Téllez, gran conocedor de la primera de las profesiones y, según demuestra en el libro, de la segunda. Acota una diferencia: "Los periodistas somos los espías de la Cruzcampo y los espías son los periodistas del Dry Martini, agitado y no batido". Confiesa que el tema le interesa de toda la vida: "La primera historia de espionaje la conocí en el año 81, cuando trabajaba para una revista en Ceuta y me relacioné con gente que no se sabía muy bien de dónde salían sus ingresos y que pululaban en torno a Ceuta, Gibraltar y sus alrededores, haciéndose pasar por periodistas, funcionarios de ministerios o propietarios de establecimientos públicos, pero que encubrían otro tipo de actividad. Fue por entonces también cuando durante un incidente en la guerra entre Irán e Iraq, que se tradujo en un intento de secuestro de una lancha en el Estrecho, que me di cuenta de que la historia con mayúsculas está demasiado cerca de la historia con minúsculas, y que formamos parte de un territorio donde la historia siempre ha estado en juego a lo largo de los tiempos". Y supo de organizaciones a sueldo de Rabat con funcionarios que hacían de correo entre las autoridades de Gibraltar o las de Madrid, de espías británicos misteriosamente asesinados en la Costa del Sol, o dio con una historia que le llevó "hasta la toma de Gibraltar en 1704 y la presencia de espías moros en el Peñón en el siglo XVIII".
Se familiarizó con personajes como Harold Kim Philby, "probablemente el mayor espía del siglo XX o al menos el más famoso, que espió al mismo tiempo para la Unión Soviética y para el Servicio Secreto británico hasta que terminó refugiándose al otro lado del Telón de Acero". "Los espías dobles me encantan. Y Philby probablemente sea el mayor de todos ellos. El colmo del espionaje es espiar a los espías, y Philby lo hizo a lo grande".
Habla de Guy Burgess, que no sólo fue célebre por su trabajo como doble espía "sino por su afición al alcohol y a las orgías homosexuales, con lo cual el bueno de Desmond Bristow –el jefe del contraespionaje británico–, un tipo bastante conservador, se agarraba unos mosqueos de padre y muy señor mío, sobre todo cuando tenía que pagar sus facturas en Tánger, por ejemplo".
Bristow implicó a los contrabandistas del Estrecho para que a través de su red, que iba de los Pirineos a Gibraltar, evacuaran a los fugitivos aliados desde la Francia ocupada. "Gracias a eso el dueño de la venta Miraflores recibió la Orden del Imperio Británico. Ahora que Zapatero asiste al aniversario del fin de la II Guerra Mundial a lo mejor habría que pensar en reconocer los servicios prestados a todos los españoles que lucharon a favor de la causa aliada en un país dominado por el fascismo, aunque esos españoles fueran contrabandistas".
historias de espías
Ian Fleming, un espía que se inspiró en su labor en la Roca @ Envíe esta noticia a un amigo
Juan José Téllez habla de personajes "fascinantes" como el almirante Canaris, que realizó varios informes para ver las posibilidades de que Alemania pudiera tomar el Peñón y "gracias a esos informes Hitler nunca llegó a tomar en serio dicha barbaridad"; moriría ejecutado por el propio Führer tras participar en un complot en su contra. O de Mata Hari, que actuó en Cádiz poco antes de que fuera ejecutada en Francia. "Lo que está por ver es por qué vino en Cádiz; probablemente se tratara de aprovechar su actuación para que le echara un vistazo a la armada británica que estaba en Gibraltar". O de Ian Fleming, destacado en el Peñón como agente secreto, "la única misión importante que tuvo y la que le inspiró sus novelas". Le interesa el Príncipe Negro, Junio Valerio Borguese. Y habla de la Guerra Civil, "que frente a lo que se piensa tanto las autoridades de Gibraltar como los comerciantes apoyaron más a la causa de Franco que a la legitimidad republicana". Sigue habiendo espías, asegura, pero ahora "hemos pasado de los espías de John Le Carré a los de Tom Clancy, ahora son más analíticos y en lugar de ir a un club de jazz con la solapa de la gabardina subida y una mascota a lo Humphrey Bogart se colocan delante de un ordenador e intentan descifrar códigos ocultos". "A los espías de John Le Carré probablemente no se les habría escapado la conspiración que dio pie a los ataques contra las Torres Gemelas porque estaban más en la calle y se fiaban menos de los microchips".
El interés por el Peñón tenía razones evidentes: "Gibraltar era un punto geoestratégico importantísimo hasta que se inventó la Intifada. Ahora la guerra ha cambiado de formas", pero la guerra convencional "se basaba en la supremacía aeronaval y de la infantería y en el primero de estos aspectos Gibraltar tenía un papel fundamental, por lo tanto los titulares de la base necesitaban protegerla y sus enemigos espiarla". "Gibraltar ha sido desde la antigüedad pieza clave en el control del Mediterráneo y volvió a demostrarlo en la II Guerra Mundial".
con una serie de actos culturales y un monumento
Conmemoración del bicentenario de la Batalla de Trafalgar
EUROPA PRESS @ Envíe esta noticia a un amigo
Actos culturales en Barbate, Conil, Vejer y Cádiz, basados en exposiciones, la reedición de libro de Augusto Conte 'En los días de Trafalgar' o una conferencia del autor Arturo Pérez Reverte serán algunos de los actos que se realizarán con motivo del bicentenario de la Batalla de Trafalgar, por el que también se realizará un monumento que irá ubicado en la zona. Los actos fueron presentados en la Diputación provincial de Cádiz por el presidente de la institución provincial, Francisco González cabaña, el rector de la Universidad de Cádiz, Diego Sales, y la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Rosa Torres, que defendió la celebración de una batalla que se perdió argumentando que «la victoria tiene muchos padres, pero la derrota suele ser huérfana», por lo que aseguró que «conmemorar una derrota no tiene por que ser un dislate».
Dentro de las actividades programadas, se incluye la exposición 'Pintores y escritores del siglo XXI vuelven a Trafalgar', que abrirá en octubre la programación y tratará de generar una reflexión sobre los hechos del pasado a través de elementos plásticos y escritos con artistas y escritores de primer nivel. Asimismo, se llevará a cabo una campaña de fomento de la lectura en Barbate, Conil y Vejer, teniendo como elemento conductor la literatura naval.
La reedición del libro 'En los días de Trafalgar', de Augusto Conte, es otro de los proyectos previstos, ya que se considera una obra esencial para entender y conocer los pormenores de la contienda, por lo que además podrá consultarse en la página web de Diputación. Además de esta reedición, se publicará un cómic o historia ilustrada de carácter pedagógico sobre los acontecimientos cercanos a la batalla y se organizará un ciclo de cine naval.
En cuanto al monumento que se ubicará en los alrededores del Cabo de Trafalgar, será a la paz y la concordia, destinada a la memoria de las víctimas de la batalla, y realizado por Guillermo Pérez Villalta.
Asimismo, la programación incluye un acto institucional con una conferencia de Arturo Pérez Reverte y un encuentro con representantes de Reino Unido, Francia y España, contando para ello con la ayuda de programas europeos y la gestión del Instituto de Empleo y Desarrollo Tecnológico (IEDT) y el Patronato Provincial de Turismo que impulsarán la promoción turística del entorno de Trafalgar.
Junto con la Universidad de Cádiz, Diputación intervendrá también en el desarrollo de otras iniciativas como la convocatoria del Premio al Proyecto de Investigación 'Trafalgar: negro sobre blanco', la puesta en funcionamiento de la web 'Trafalgar', la interpretación de conciertos a cargo de la Coral de la Universidad de Cádiz 'Música en los tiempos de Trafalgar', y las representaciones teatrales 'Trafalgar a escena'.
Por su parte, la Consejería de Cultura pondrá en marcha dos exposiciones dentro de la programación tituladas 'Los naufragios de Trafalgar', que estará en el Centro Andaluz de Arqueologías Subacuática de Cádiz, y 'Cádiz y Trafalgar: la ciudad ilustrada de 1805', ubicada en el Museo de Cádiz.
http://www.diariodecadiz.es/diariodecadiz/articulo.asp?idart=1167887&idcat=726
Mirad si merece la pena la reedición:
http://es.wikipedia.org/wiki/Horacio_Nelson
http://todoababor.webcindario.com/foros/consej_gu.htm
¡Ya podían hacernos un descuento, que es muy caro ser medio culto en España!!! O aprovechar el descuentito ridículo de la Feria del Libro.
Besitos :-)))
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