LuciferSam     http://www.pinkfloyd.cl Fecha  5/10/2014 14:47 
Host: 200.112.60.1    IP: 200.112.60.1    Sistema: Windows NT


Volver al foro Responder Artículo de revista UNCUT sobre THE ENDLESS RIVER   Admin: Borrar 	mensaje
 
Mensaje
Les dejo una traducción hecha por Locombiano en el foro Club Ufo (pinkfloyd.cl).
La traducción la está haciendo por partes y éstas son las primeras dos entregas.


--

El número de noviembre (¿?) de la revista inglesa UNCUT, revela los secretos detrás del THE ENDLESS RIVER. Hay comentarios de Gilmour, Mason, Andy Jackson, Phil Manzanera y Youth.

A medida que vaya adelantando la traducción, iré publigando el contenido.

Segunda entrega, he añadido otro trozo del artículo, esperemos tenerlo completo antes de que salga el LP:



Regresando a la vida…

En el estudio-casa-bote de David Gilmour, un gigante durmiente se ha levantado, con sonidos de “splangs” y “bajo twank”. The Endless River es, como el productor Phil Manzanera lo describe, la más inesperada delicia de las publicaciones – “¡Un álbum de Pink Floyd para el siglo XXI!”. En una serie de estudios alrededor de Londres, Uncut persigue las fuentes secretas de The Endless River, y descubre cómo una saga de 20 años se convierte en un tributo al camarada caído de los Floyd, Rick Wrigt. “Es muy evocativo y emocional”, dice Gilmour, “y ciertamente escuchar todo ese material me hace lamentar su muerte otra vez”.

Durante una tarde a mediados de agosto, el Astoria – el estudio-casa-bote que pertenece a David Gilmour – parece engañosamente tranquilo. Amarrado al final de un jardín en una ladera a lo largo de un tramo tranquilo del Río Támesis, el bonito buque eduardiano de Gilmour está usualmente en silencio durante las vacaciones de verano. Pero no, respira, este año. A través de una inspección más cercana, señales de actividad se hacen visibles. En un gran conservatorio en la cima de un jardín en la orilla, tazas de café y un pequeño sartén para freír están apilados en un lavaplatos listos para ser lavados, mientras un spaniel se repantinga en un sofá con marco de mimbre, contenido en un cálido resplandor del sol. Mientras tanto, el bote mismo – casi una víctima de las inundaciones que golpearon este estrecho del Támesis a comienzos de año – está abierto al trabajo. Hay luces encendidas en las elegantes literas recubiertas de caoba. Las ventanas están abiertas hacia el río, y una briza suavemente agita las pesadas cortinas del cuarto de control, ubicado en la popa del bote.

Aquí es donde Pink Floyd realizó A Momentary Lapse of Reason y The Division Bell, y donde Gilmour mismo grabó su más reciente álbum en solitario, On An Island. Últimamente, sin embargo, Astoria ha sido el sitio de otro asombroso – y enteramente inesperado – desarrollo en la notable vida de Pink Floyd. Hoy, extendida a lo largo de la consola análoga de mezcla de 72 canales, hay una línea de cinta de enmascarar marcada con un rotulador negro y delgado, escrita para identificar cada canal por separado. Comienza con, “lado 1”, luego “herramientas”, “bajo”, “barítono”, “guitarra Leslie”, “guitarra líder”, “melodía creciente”. Es posible discernir otras palabras trascritas a lo largo de la cinta: “wibbly”, “bajo twank”, “splangs”, “rodhes final + ebow”, “o/h”, “amb”. Se hace evidente que estas aparentes señales arcaicas son de hecho evidencia atractiva de logros que han ocurrido aquí durante los últimos dos años. Nada menos notable es esto que la creación de The Endless River – el primer nuevo álbum de Pink Floyd desde el The Division Bell de 1994. Organizado a través de cuatro secciones (llamadas “cuatro lados”), es un álbum instrumental – con una canción “Louder Than Words” incrustada dentro del Lado Cuatro – que ampliamente resalta las cualidades espaciales y meditativas. Tranquilizadoramente, los elementos por los cuales son más conocidos – sintetizadores etéreos, pasajes acústicos, melódicos solos de guitarra, divagaciones exploratorias, órgano envolvente – están todos en primer plano. Pero primordialmente, también hay otra historia aquí. The Endless River es un espléndido tributo a uno de los camaradas caídos, el co-fundador de la banda y teclista, Rick Wright, quien murió el 15 de septiembre de 2008 a la edad de 65 años. De hecho, el origen de The Endless River se halla en material originalmente grabado en las sesiones de The Division Bell por Wright, Gilmour y Nick Mason. “Cuando terminamos las sesiones de Division Bell,” dice Gilmour, “teníamos muchas piezas de música, sólo nueve de las cuales se convirtieron en canciones en el LP. Ahora, con la partida de Rick y sin el chance de poder hacer algo con él otra vez, se siente bien que estas piezas revisadas deberían estar disponibles como parte de nuestro repertorio”.

El trabajo aquí en el Astoria – y también en los estudios de Gilmour en Hove y en su granja en West Sussex, así como en otros estudios a través de Londres – ha sido llevado a cabo bajo un velo de secreto. En colaboración con los productores Phil Manzanera, Youth y Andy Jackson, Gilmour y Mason han editado y reformado material no utilizado del Division Bell y creado partes nuevas para el Endless River, silenciosamente llevando su trabajo sin interrupciones. Así fue hasta julio de este año, cuando por la amenaza de una filtración, indujo a la esposa de Gilmour, Polly Samson, difundir información en Twitter de esta maravillosa nueva empresa. “A propósito, el álbum de Pink Floyd que saldrá en octubre se llama ‘The Endless River’,” ella comunicó vía Twitter. “Basado en las sesiones de 1994 es el canto del cisne [última aparición] de Rick Wright y muy hermoso”.

“Es un tributo hacia él,” reconoce Gilmour. “Quiero decir, para mí, es muy evocador y emocional en muchos momentos. Y escuchar todo el material me hace lamentar su muerte otra vez. Esta es la última oportunidad que alguien lo escuchará tocar con nosotros en la forma en la que lo hizo.”
“Creo que el elemento más importante fue realmente escuchar lo que hizo Rick”, complemente Nick Mason. “Haber perdido a Rick, realmente trajo a casas qué teclista especial era. Y creo que fue uno de los elementos que nos catapultó y nos hizo pensar que debíamos hacer algo con esto”.

Andy Jackson tiene buenos recuerdos de las sesiones de Division Bell. Como ingeniero de vieja data de Pink Floyd, Jackson estuvo presente cuando Gilmour, Wright y Mason se reunieron en el Astoria, después de una semana de ensayos en los Britannia Row Studios de Mason, a comienzos de 1993. “La idea fue ensayar y encontrar semillas para canciones,” él explica. “Esa era la forma en la que ellos siempre trabajaban hasta antes de The Wall o incluso Animals. Era un intento muy deliberado de tratar y regresar a esa conducta, porque ellos sentían que les daba algo que no obtenían cuando iban a esquinas separadas a escribir. Fue grabado de una forma muy minimalista. Sólo unos cuantos micrófonos. Alimentaban una máquina DAT que estaba al lado de David y tan pronto algo empezaba a sonar bien, él simplemente oprimía el botón record.”

Tal como Jackson recuerda, “una pila de cintas con improvisaciones” fue traída al Astoria y un proceso de examen empezó, con la banda, el productor Bob Ezrin y Jackson reduciendo una lista de más de 60 piezas de música a las nueve que conformaron The Division Bell.
“Inicialmente, habíamos considerado hacer The Division Bell como un disco en dos partes,” dice Mason. “La mitad iban a ser canciones y el resto una serie de piezas instrumentales ambientales. Eventualmente, decidimos hacer un solo álbum e inevitablemente mucho del trabajo de preparación permaneció sin ser utilizado.”

“Tomé como propio hacer ‘The Big Spliff’,” admite Jackson, en sus primeros intentos compilando un LP ambiental complementario, “lo que era sólo un título cómico con el que llegué. Nunca se pensó sobre él de nuevo, en serio.” Estas cintas restantes fueron asiduamente catalogadas en la bodega de Gilmour. “Era un inmenso almacén de cintas,” Jackson revela. “Afortunadamente, somos muy obtusos al respecto. Catalogamos todo, hasta el hardware. Todavía tenemos encendido el computador que usamos en esas sesiones.”

Jackson describió el material como una amplia gama desde “sin desarrollar” hasta “fideos instrumentales psicodélicos” comparables a la sección central de “Echoes”. Las cintas – funcionalmente como “DAT 1, pieza 7”, “Brit Row 1” o tal vez el algo más descriptivo “fideo ebow” – permanecían en el almacén de cintas de Gilmour, intactos. Mientras tanto, Pink Floyd finalizaba su Division Bell Tour el 29 de octubre de 1994 en Earl’s Court y entró en lo que Mason sarcásticamente describe en su autobiografía Inside Out como “un significativo cese de actividad”. Sin embargo, Gilmour llamó a Wright para su álbum de 2006 On An Island y, eventualmente, el tour subsecuente.

“Tuvieron un gran momento,” dice Andy Jackson. “No habían estado juntos en un escenario por un muy largo tiempo. Particularmente escenarios pequeños, no los pantagruélicos domos. Haciendo un tour por teatros, ellos podían ver el blanco en los ojos del otro. Cosas como esa sección intermedia de ‘Echoes’, donde están intercambiando frases, están mirándose el uno al otro y salta esa chispa otra vez. David estaba realmente pleno sobre cuanto disfrutó tocar con Rick otra vez, cuan especial fue. De alguna manera, con Rick volviendo a reincorporarse después de no haber estado involucrado en lo absoluto en el The Final Cut, luego alejado de todo cuando el asunto se volvió inmenso, después encontrándose otra vez, fue como una segunda luna de miel.”

Phil Manzanera, el guitarrista de Roxy Music que co-produjo On An Island y tocó en los shows en vivo, recuerda haber sido testigo de un cálido momento entre Gilmour y Wright al final de la gira. “Tocamos en Gdansk, en el astillero, el concierto más grande de la gira en solitario de David. Tocamos ‘Echoes’. Yo sólo se esto porque terminé mezclando el álbum en vivo de esa gira y escogiendo las pistas que habíamos grabado en todos los diferentes conciertos, pero esa noche la versión duró 20 minutos. La interacción entre él y David… Rick estaba tan contento. Él estaba de regreso en la cima de su juego, y miré alrededor y lo vi tocando y a David respondiendo en la guitarra. Fue la versión más espectacular de ‘Echoes’. La gente adoró esa versión de la gira.”

“No pasó mucho después de terminada la gira cuando Rick murió,” continúa Jackson. “Creo que David era realmente consciente de lo que había perdido, no sólo personal sino musicalmente. De alguna manera, eso llegó a ser la semilla que llevó a este álbum. ‘No habrá más Rick, pero hay una cantidad de material que tenemos del pasado que nunca usamos…’ Creo que esa fue la chispa que llevó a David decir ‘¿Deberíamos ver lo que tenemos?’”

Mirando atrás las contribuciones de de Rick Wright en Pink Floyd, Nick Mason considera, “donde él es realmente único, es esta cosa en él de ser capaz de llegar con ideas y simplemente trabajarlas en algo más en un momento dado.”

Manzanera, mientras tanto, describe a Wright como “un músico hippy, allí sólo por la música” y que el “proveyó un muy amplio contexto musical para que David tocara su guitarra en él, y en el pasado, para que Syd pusiera sus canciones sobre el mismo. Mantuvo su línea recta a través de su carrera y proveyó sonoridad. Quitas eso de la ecuación y no suena como Pink Floyd.”

Youth, por su parte, cita a “One Of These Days” como emblemático de los talentos considerables de Wright. “Su Farfisa, su toque del órgano… No puedo pensar en nadie que toque el órgano mejor que él. ‘The Great Gig In The Sky’ está en lo alto con Beethoven y Back. Es un pieza de música impresionante. Wish You Were Here es probablemente mi álbum favorito, y es principalmente Rick. Las largas secciones de teclado, las frases líder en el Moog. Escucharlo ahora, me recuerda más a un pasaje ambiental alemán al estilo de Tangerine Dream, pero él lo condujo a imbuirlo con una sensibilidad pastoral muy inglesa. Hay algo muy melancólico y caprichoso al mismo tiempo. Es música hermosa. Para mi él siempre ha tenido una gran parte al tocar con Floyd.”                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

Respuestas (1)
 
  • » Artículo de revista UNCUT sobre THE ENDLESS RIVER « - LuciferSam - 5/10/2014 14:47


Volver Responder
 
Nombre
E-Mail
Asunto
Web
Enlace a una
imagen

Mensaje