RADIO MARÍA PARRESÍA     Fecha  4/08/2009 08:16 
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Volver al foro Responder ¿Cuál es el "origen" y lo "original" de Juan el Bautista?   Admin: Borrar mensaje
 
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EL ORIGEN
Para algunos Juan proviene de una familia "Sacerdotal" (su padre Zacarías era sacerdote);

Para otros Juan ha pertenecía y proviene, por tanto, de los "Esenios" (probablemnente de la comunidad de Qumrrán);

Para otros el perfíl más claro del Bautista es el "Profético", aunque no se narra un "relato de vocación", típico de los profetas bíblicos...


LO ORIGINAL

Tiene mucho que ver con la manera de concebir su tiempo y su conciencia del rol que tuvo cumplir...

Ha puesto signos que analizaremos: el bautismo en el desierto...


Hoy en Radio María,
en el programa "Entre Nosotros"
de 12,30 a 13,00 hs,
dialogan sobre este tema
la Lic. Gabriela Lasanta y el Pbro. Juan Manuel González
.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

Tabla de contenidos (2)
 



 Juan Manuel González     Admin: Borrar mensaje Fecha  4/08/2009 10:16      Responder a este mensaje Volver al foro
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I. EL ORIGEN DE JUAN: apuntes...
Fuente Lc 1,5-25.57-80.

FAMILIA SACERDOTAL RURAL:

1. Abstinencia de bebidas alcohólicas (Lc.1,15) está relacionado con el carácter sacerdotal de Juan, se refiere a la normativa sobre el servicio de los sacerdotes (Levítico 10,9).

2. El origen sacerdotal de Juan aclara: el hecho extraño, del todo novedoso en la tradición israelita sobre RITOS BAUTISMALES: realizaba el bautismo de conversión «para el perdón de los pecados» (Mc.1,4):o sea, Juan ejercía una función mediadora del perdón de Dios, al estilo de la que ejercían los sacerdotes con su servicio en el templo.

3. El rechazo del culto sacrificial del templo, de Juan, tendría su punto de apoyo en la experiencia de desilusión de un sacerdote rural ante el aparato del templo de Jerusalén, dominado por una aristocracia sacerdotal opresora.


COMUNIDAD de QUMRÁN:

1. El origen sacerdotal rural de Juan, es coherente con su pertenencia a la comunidad de Qumrán, dado que ésta estaba dirigida por un estamento sacerdotal alejado de la aristocracia sacerdotal del templo de Jerusalén.

2. La pertenencia de Juan a la comunidad de Qumrán aclara algunos motivos de su misión:

a) Su actuación en el «desierto» y la justificación de la misma desde el texto de Isaías 40,3: “Voz que clama en el desierto, preparen el camino del Señor” (Mc.1,3) tendrían su apoyo en el grupo asentado en Qumrán, que también justificaba desde ese mismo texto isaiano por qué se había retirado al desierto (Regla de la Comunidad).

b) La crítica de Juan al culto del templo tendría su correspondencia en una crítica semejante del grupo qumránico.

c) El rito bautismal de Juan se derivaría de la típica práctica de los baños purificadores de la comunidad de Qumrán.

d) El esquema teológico de Juan podría tener su conexión con el esquema teológico de la comunidad qumránica: el esquema de Juan incluía dos etapas: el del gran juicio purificador y el de la gran renovación definitiva.



VOCACIÓN PROFÉTICA de Juan.

Lc.3,3: La vocación de Juan tse que encenderse al contacto con la situación crítica en que el pueblo de Israel se encontraba en aquel tiempo:

Para Juan, el pueblo de Israel estaba en una situación de extrema calamidad, abocado a la perdición total
.



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 Juan Manuel González     Admin: Borrar mensaje Fecha  4/08/2009 11:10      Responder a este mensaje Volver al foro
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II. LO ORIGINAL DE JUAN: apuntes...
(a) SU VISIÓN DE LA CRISIS

1) Crisis POLÍTICA:
Israel había estado de continuo bajo el dominio extranjero.

2) Crisis ECONÓMICA:
La mayor parte del pueblo, vivía de la población agraria. Las causas de esa crisis fueron múltiples:

a. Las sequías eran frecuentes, y además había que contar con las catástrofes naturales.

b. Las causas de tipo sociopolítico:
El rígido sistema de impuestos.
La megalómana política de urbanización practicada por Herodes y sus herederos.


3) Raíces CULTURALES y RELIGIOSAS:
La helenización masiva a comienzos del siglo segundo a.C. Eso significó la pérdida de sus raíces ancestrales, disueltas en el gran sincretismo cultural y religioso del mundo helenista.
Volvió a surgir con fuerza a partir del dominio romano, haciéndose especialmente aguda durante el gobierno directo romano, a partir del año 6 d.C. Su desenlace fue la guerra que se desató el 66 d.C.


LA VISIÓN DEL PROFETA

La visión que Juan tenía de ésta era, mucho más radical que la de los diversos movimientos de renovación contemporáneos suyos. Lc.3,9: Ya está puesta el hacha junto a la raíz de los árboles. Todo árbol, pues, que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego».
Para Juan, Israel estaba en una situación de total fracaso, abocado a la perdición.

Esa visión radical de Juan fue el punto de partida y la base de su misión profética. Pero hay que tener muy en cuenta que la radical denuncia apuntaba a la radical salvación.


(b) EL PROFETA DEL NUEVO COMIENZO
Dos eran los elementos específicos y bien visibles de la misión de Juan:
1) su actuación en el «desierto»
2) su bautismo en las aguas del río.
Su sentido aparece, al descubrir la tradición israelita subyacente. Al estilo de los antiguos profetas, no sólo era un PROCLAMADOR, sino también un ESCENIFICADOR.
Los dos signos proféticos apuntaban al NUEVO COMIENZO DE ISRAEL: el pueblo actual tenía que comenzar de nuevo su historia, al estilo del Israel de los ORÍGENES, que había iniciado su existencia en el DESIERTO y había CRUZADO EL RÍO JORDÁN para ingresar en la tierra prometida, la heredad que Dios le había concedido.


1. EL SIGNO DEL DESIERTO

a) El término «desierto» (Mc 1,3.4; Jn 1,23) indica, una región deshabitada y no cultivada. Al ser el lugar donde Juan efectuaba el bautismo en las aguas del Jordán (Mc 1,5.9). Eso cuadra con la caracterización que Josefo hace del Jordán, entre el lago de Genesaret y el mar Muerto, como una “gran región desértica” (Guerra 3,5 15). El evangelio de Juan habla de Transjordania (Jn 1,28; 3,26 y 10,40). Confirma ese dato la noticia de que Juan fue APRESADO y posteriormente EJECUTADO por Herodes Antipas: tuvo que actuar, en la cuenca oriental del Jordán, dentro de la región de Perea, que pertenecía al territorio gobernado por ese soberano. Además, según la información de Josefo (Antigüedades 18,119), Antipas encarceló y ejecutó a Juan en la FORTALEZA DE MAQUERONTE, situada en Perea, la misma región de la actuación de Juan.

Pero ese «desierto» donde Juan actuaba no conllevaba un alejamiento del contacto con la gente. La misión de Juan exigía más bien un encuentro frecuente con el pueblo. Esas condiciones las cumplía el lugar elegido, porque se trataba de un CRUCE DEL JORDÁN a la altura de Jericó continuamente transitado, porque por allí pasaba una importante VÍA de la región.
Ese era además el lugar en el que, según la tradición, Israel había cruzado el Jordán para entrar en la tierra prometida (JOSUÉ 3-4). Y ése era también el lugar, en el que la tradición fijaba el RAPTO DE ELÍAS al cielo (2 Reyes 2,1-18).
Es en ese sitio donde hay que localizar, con toda probabilidad, la Betania de Transjordania de la que habla el evangelio de Juan (Jn 1,28; cf. Jn 3,26; 10,40), como lugar en el que Juan bautizaba.
SIMBOLISMO de esa localización geográfica dentro de la misión de Juan:
El lugar, hacía del bautismo en el Jordán un signo del NUEVO INGRESO en la tierra, pues el río marcaba la frontera entre el «desierto», región no cultivada fuera de la tierra prometida, y la tierra cultivada habitada por Israel.
La estancia de Juan en el desierto no tenía, un carácter ascético, sino más bien la función de signo de una vida fuera de la tierra prometida. Simbolizaba la estancia de Israel en el desierto antes del ingreso en su tierra. Esa localización señalaba el carácter PROFÉTICO de Juan, al aparecer en el mismo lugar donde Elías ascendido al cielo, Juan aparece como el nuevo Elías esperado, el precursor de la venida de Dios (Malaquías 3,1.23-24).


b) VESTIDO y ALIMENTO de Juan (Mc. 1,6): signos de una vida en una región no cultivada y deshabitada. Los elementos que se nombran son los típicos de una zona en la que no hay ni agricultura (productos que aparecen sin cultivo) ni ganadería (la leche como alimento y de la lana o los pelos de cabra para el vestido). En ese sentido hay que entender el vestido de «pelos de camello», animal del desierto, y el «ceñidor de cuero», indumentaria de una zona sin cultivar.
Es posible que esa indumentaria señalara a Juan, como el nuevo Elías (2 Reyes 1,8). De igual modo, los «saltamontes» y la «miel silvestre» eran los típicos productos de una tierra no cultivada.
Eso quiere decir que el sentido del vestido y del alimento de Juan hay que enmarcarlo en el simbolismo de su vida en el desierto. Al igual que ésta, su indumentaria y su comida NO reflejaban un carácter ascético, sino que apuntaban a la vida de Israel antes de su ingreso en la tierra.


c) Tanto el lugar geográfico de la actuación de Juan como su estilo de vida estaban enmarcados dentro del simbolismo de su misión. Escenificaban la existencia del pueblo de Israel antes del ingreso en su tierra.

El signo del desierto en la misión de Juan señalaba el NUEVO COMIENZO de Israel: siguiendo la tradición ancestral del éxodo y del ingreso en la tierra prometida, la salvación actual de Israel debía iniciarse allí donde había comenzado la historia de liberación del pueblo de los orígenes. La estancia de Israel en el desierto, efectivamente, permaneció en la tradición israelita como la época original del pueblo, a la cual éste tenía que retornar en las situaciones de crisis, para un nuevo comienzo (Amós 5,25; Oseas 2,16- 17; 9,10; 11,1; [2,10; 13,5; Jeremías 2,2-3). De acuerdo con esa tradición, como un nuevo éxodo se presentaba el retorno del exilio en el Deuteroisaías (Isaías 40—55): el desierto era el lugar por donde iba a retomar el pueblo exiliado, para su huevo ingreso en la tierra prometida. Se iba a renovar así el acontecimiento fundacional del pueblo, ya que el retorno del exilio iba a significar su auténtico nuevo comienzo. Ése era el sentido que tenía ese texto isaiano para la comunidad de Qumrán (Regla de la Comunidad). Y ése era el sentido que tenía el motivo de la ida al desierto, que, según el testimonio de Josefo, apareció repetidamente en los movimientos proféticos populares del judaísmo palestino del siglo primero. La misión de Juan en el desierto se asentaba así en una importantísima tradición israelita, que estaba aún muy viva en aquella época. Con la escenificación que hacía de ella, Juan aparecía como el profeta del nuevo y definitivo comienzo liberador para Israel
.



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