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Puesta de sol, un "¡tssiii" fino y gimiente de petirrojo.
Un breve "¡tsip!", mientras llega la aurora, de colirrojo.
Anocheciendo, "¡tik-tik-tik!" tartajoso, de colirrojo.
Entre dos luces, un "¡uuiit-tik-tik-tik" trémulo de colirrojo.
Un recio "¡tak!", al ocultarse el sol, de ruiseñor.
Un líquido "¡uuiit!", mientras sale la luna, de colirrojo.
Tomando el sol, voz recia y melodiosa del ruiseñor.
Un claro "¡tuuik!", mientras está nevando, de colirrojo.
Se va la tarde, un "¡tuk!" tenue muy breve de ruiseñor.
No se distingue, si es un canto de grillo o pechiazul.
Grave y sonoro, el "¡choki-choki-choki!" de ruiseñor.
Un duro "¡chak!", roquero solitario, rayando el día.
Joven roquero, un lastimoso "¡tsiik!", anocheciendo.
Roquero rojo, un "chak-chak!" moderado, atardecer.
"¡terrk!" gutural, mientras caen las hojas, del pechiazul.
Un suave "¡siit!", mientras cruje la rama, de pepchiazul.
Un áspero "¡tak!", mientras relampaguea, de pechiazul.
Trueno rotundo, un ronco "¡chak-chak-chak¡", viejo zorzal.
Un tenue "¡sii!", mientras vuela el vilano, joven zorzal.
Un ronco "¡orrr!", entre el rumor del río, de ruiseñor.
El herrerillo, un "¡tsi-tsi-tsi!" agudo y fino, raya la aurora.
Entre dos luces, un "¡tsu-i!" fino y claro de garrapinos.
Breve gorjeo, al despuntar el alba, de garrapinos.
Un brevísimo chirriar precipitado, viejo escribano.
En la laguna, nota ronca y jadeante, joven porrón.
"¡gog!" grave y áspero de pato colorado, en pleno vuelo.
Pato cuchara, un "¡uij-uij-uij!" profundo, en pleno vuelo.
Pato cuchara, bajo graznido doble, atardecer.
Por la marisma, las notas carraspeantes de la digüeña.
Atardecer, las notas siseantes de la digüeña.
Garza imperial, un alto y claro "¡kraoj!", desde la ciénaga.
"¡ao-gonk!, ¡ao-gonk!", algarabía en vuelo de los flamencos.
Corto granido, mientras llega la noche, de avetorillo.
Los breves gritos y la aspiración ronca del avetoro.
Acantilado, recio y áspero graznido del cormorán.
Atardecer, trémula carcajada, colimbo grande.
Un "¡juit!" inquieto, mientras cae la ventisca, de papamoscas.
In "¡tche!" rascante de pamoscas gris, atardecer.
Un "¡tiktik!" breve, mientras cae la noche, de tarabilla.
Varios chasquidos, mientras cae granizo, de tarabilla.
Rumor de hojas, entre notas chotantes de tarabilla.
El duro "¡chak!", mientras llega la aurora, de la collalba.
Un duro "¡tek!", entre la débil bruma, del alzacola.
Roquero rojo, un aflautado gorjeo, desde la roca.
Joven curruca, un duro yreposado, "¡chek-chek-chek-chek!".
Vieja curruca, un fuerte "¡juiich!" metálico y regañante.
Joven curruca, entre la espesa niebla, agudo "¡tchik!".
Fluida cadencia, mientras gotean las hojas, del mosquietero.
Rayo de luz, el sonoro floreo del mosquitero.
Unsuave "¡juuiit!", cuando transpone el sol, de mosquitero.
Un recio "¡tuuit", cuando despunta el día, de mosquitero.
El viento silba, un leve "¡tsiff-tsiff-tsiff!" de mosquitero.
Un "¡yu-iid" suave, mientras se nubla el día, de mosquitero.
Un fluido "¡jiu!", mientras se va la niebla, de mosquitero.
Entre la niebla, las notas discordantes, joven zarcero.
Se esconce el sol, la cháchara acalorada, viejo zarcero.
Marcha la tarde, retahíla de silbidos, joven zarcero.
Un tenue "¡yuit!", mientras está lloviendo, de la curruca.
Despunta el día, el rico gorgoje de la curruca.
El chotar grave, mientras cae la sombra, de la curruca.
Está nevando, enfático "¡tek-tek!" de la curruca.
"¡runch!" quejumbroso, al avanzar la sombra, de la curruca.
Vieja curruca, un chucurreoso canto precipitado.
Caen las hojas, explosión de matraca de la curruca.
LOa lluvia arrecia, el vigoroso canto de lavandera.
Crece la niebla, débil repiqueteo del alcaudón.
Rumor de arroyo, el explosivo canto del joven mirlo.
Viejo chochín, la nube oculta al sol, ronco chotar.
Ojo de sol, retintín jadeante, joven chochín.
Rayando el alba, apresurado canto del acentor.
Vibrante trino, mientras el sol se filtra, del ruiseñor.
Carricerín, regañante matraca, se pone el sol.
Carricerín, tartajeante matraca, rayando el alba.
Callado "¡tuk!", en la niebla aterrada, del carricero.
Un ronco "¡scoerr!", mientras está nevando, de carricero.
Rayando el día, el gutural cocleo quedo del búho.
Trémulo canto, al poner a llover, del viejo cárabo.
Cae la noche, penetrante chillido, joven vencejo.
"¡Tiit!" sibilante del martín pescador, cae la lluvia.
Seco gorjeo, en la tarde pajiza, de la terrera.
Gorjeo nasal, al transponer el sol, de la calandria.
Anda la alondra, un cielo luminoso, musical canto.
Débil gorjeo, al llegar el crepúsculo, de los aviones.
Sobre la piedra, con la cola levantada, canta el chochín.
Trina y gorjea la joven golondrina, cae la sombra.
El fino piar, entre el viento que sopla, de la bisbita.
José Lara Ruiz
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