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Entre dos luces, revolotean vencejos, algarabía.
Vuelo sinuoso, cola y alas extendidas, el verdecillo.
Sobre la yedra, picoteando las bayas, el verderón.
En la laguna, removiendo la piedras, el vuelvepiedras.
Trino de mirlo, aunque canta el zarzero, amanecer.
El zarapito, al ruido de la piedra, levanta el vuelo.
El cantadero, en pleno ritual de celo, el urogallo.
Trina el críalo, sobre el nido de urraca, atardecer.
Anda la urraca, levantando la cola, sobre la nieve.
Chilla la urraca, un espantapájaros, entre dos luces.
Danza en el aire, hacia arriba y abajo, la tarabilla.
Corre veloz por el rastrojal; es la terrera.
Tronco de roble, expulsa al mosquitero, el torcecuellos.
Cabeza abajo, por el tronco de olivo, el trepador.
Camina a saltos, por el risco empinado, el treparriscos.
El ruiseñor, a la luz de la luna, trina en el huerto.
Está el roquero vigilando la roca, donde da el sol.
El reyezuelo, levantando la cresta, sobre la rama.
Inquieto salta, el joven reyezuelo, entre el ramaje.
Está el triguero vigilando su nido, desde el mojón.
El rabilargo persigue saltamontes, entre yerbajos.
Amanecer, rápido batir de alas, el urogallo.
En vuelo bajo, la paloma torcaz, atardecer.
Vuelo rápido de bandada de tórtolas, atardecer.
Vuelo potente, a la luz del ocaso, del joven críalo.
Escondedizo, pasa como una flecha; es el rascón.
Inagotable, examina el envés, el reyezuelo.
Sobre la roca, joven roquero rojo, de fondo el cielo.
Otra vez vuelve, el roquero de antes, sobre la roca.
Borde del río, el ruiseñor bastardo, en la mimbrera.
Picoteando, entre las hojas secas, el petirrojo.
Vivaz, agáchase y vuelvese a agachar el petirrojo.
El petirrojo hacia arriba y abajo, mueve la cola.
El petirrojo, se sacude las alas, luego la cola.
Vuelo errático, levantando la cola, zigzagueante.
Un cuchicheo, un gorgojeo breve, el petirrojo.
Algo agachado, pasos cortos y rápidos; es el pinzón.
Contra la piedra, golpea al caracol; es el zorzal.
Mueve la cola, colgado de la rama; es el moscón.
Revoloteando, entre las ramas bajas, el papamoscas.
Bate las alas, suspendido en el aire, el papamoscas.
Picoteando el hueso de cereza, el picogordo.
Picoteando el hueso de aceituna, el picogordo.
Ha abandonado, el hueso de cereza, el picogordo.
Ha abandonado el hueso de aceituna, el picogordo.
Vuela muy alto, sobre los verdes chopos, el piquituerto.
Picoteando, en postura acrobática, el piquituerto.
Sobre la nieve, el águila se yergue, sobre el conejo.
Roca musgosa, en la laguna azul, con lavandera.
Vuelo ondulado, abre y cierra las alas; es la abubilla.
José Lara Ruiz
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